Con una narrativa cómica y caricaturesca, protagonizada por un mesero con identidad secreta de luchador, en este spot se elogia el buen servicio que el bar ofrece. Reforzando la identidad que caracteriza a la marca, se hace una analogía de la labor servicial de un mesero con la de un heroico luchador que «salva» el momento.
Cliente: Doña Lucha Bar