Este spot es un homenaje a los momentos que valen la pena. A través de la historia íntima y cotidiana de un músico de jazz, cuya pasión no solo vive en los escenarios, sino en los pequeños rituales que le dan sentido a sus días.
Este spot nos recuerda que los mejores días no siempre comienzan con grandes planes… sino con lo esencial: una buena melodía, una buena taza y alguien con quien compartirla.
Cliente: Pera Café